MIL DISCULPAS PARA ANTONIO ACOSTA Y MENCIONADOS
He leído el comentario de Antonio Acosta, gerente del Banco del Pichincha, a este post.
El reclama por sus 30 años de una actividad honrada al frente de este Banco y por la supuesta comparación y acusación de chulquero que he realizado contra él y otros en el texto.
Inmediatamente de leer su reclamo he tomado el teléfono y lo he llamado.
A Antonio Acosta lo conozco desde hace mucho tiempo. En diversas circunstancias de mi vida profesional he sido testigo de su alta condición humana y profesional, y lamento haber mencionado un apellido que lo vincula y el banco que él gerencia.
Antonio dice que le acuso de ser chulquero y lo comparo con el notario Cabrera. Esa no fue mi intención al elaborar la pregunta que hice sobre si Cabrera puede ser considerado chulquero.
Le ofrezco disculpas a Antonio Acosta por esa desafortunada asociación, que, repito, estaba dentro del marco general del artículo de humor y servía de referencia.
Así que, como cuento, lo he hecho más que por la amenaza de juicio que me hizo Antonio, porque lo conozco desde hace bastante tiempo.
No es halago gratuito y les cuento algo que está en mi libro Quince Miradas (Librimundi, Científica, Española) en la crónica del congelamiento bancario. Acosta y su banco fueron los únicos que desobedecieron la orden presidencial del congelamiento y continuaron pagando a sus clientes a través de los cajeros automáticos, aún bajo amaenza de prisión. Se la jugó y se lo han jugado algunos banqueros honrados contra las mafias que mandan desde Miami.
Cuando hablé con Antonio Acosta me ha dicho que redacte una disculpa. No necesita pedírmelo, estaba dispuesto a hacerlo el momento que comprendí la doble burrada que había hecho.
Doble porque en mis 15 años de profesión he sido muy cuidadoso de ofender a alguien aún en temas bastante duros y polémicos, y jamás he tenido una amenaza personal de juicio o demanda. Doble porque no entendí la dimensión que adquirió este texto y cómo ha circulado por la red. Por ello, a quienes lean esta nota, les pido encarecidamente que la repliquen en los mismos términos. De otra manera, que hagan vaca para la defensa.
Lo hago para Antonio, por su buen nombre. Les pido que comprendan que se trataba de un artículo con ironía y no es una justificación.
Y aunque este post pueda traer polémicas, Antonio, que es un caballero, ha dicho que no esperaba menos de mi. Yo sí soy un caballero y reconozco mis errores. Los he tenido y muchos, como ustedes. Tendré más cuidado en el futuro.
CUMPLO DE ESTA MANERA CON EL ARTÍCULO 23 DE LA CONSTITUCION DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR, QUE SOBRE LOS DERECHOS CIVILES DE LOS ECUATORIANOS DICE
Art. 9. El derecho a la libertad de opinión y de expresión del pensamiento en todas sus formas, a través de cualquier medio de comunicación, sin perjuicio de las responsabilidades previstas en la ley.
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Un abrazo
Juan Carlos
Edison — 15-12-2005 19:23:47
Andrés Xavier Pozo Medina — 16-12-2005 15:48:15
Juan Carlos Calderón Vivanco — 16-12-2005 20:50:24