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DERECHO A LA RECTIFICACION

Archivado en General • Fecha: 14-12-2005 00:49:32

MIL DISCULPAS PARA ANTONIO ACOSTA Y MENCIONADOS

He leído el comentario de Antonio Acosta, gerente del Banco del Pichincha, a este post.
El reclama por sus 30 años de una actividad honrada al frente de este Banco y por la supuesta comparación y acusación de chulquero que he realizado contra él y otros en el texto.
Inmediatamente de leer su reclamo he tomado el teléfono y lo he llamado.
A Antonio Acosta lo conozco desde hace mucho tiempo. En diversas circunstancias de mi vida profesional he sido testigo de su alta condición humana y profesional, y lamento haber mencionado un apellido que lo vincula y el banco que él gerencia.
Antonio dice que le acuso de ser chulquero y lo comparo con el notario Cabrera. Esa no fue mi intención al elaborar la pregunta que hice sobre si Cabrera puede ser considerado chulquero.

Le ofrezco disculpas a Antonio Acosta por esa desafortunada asociación, que, repito, estaba dentro del marco general del artículo de humor y servía de referencia.

Así que, como cuento, lo he hecho más que por la amenaza de juicio que me hizo Antonio, porque lo conozco desde hace bastante tiempo.
No es halago gratuito y les cuento algo que está en mi libro Quince Miradas (Librimundi, Científica, Española) en la crónica del congelamiento bancario. Acosta y su banco fueron los únicos que desobedecieron la orden presidencial del congelamiento y continuaron pagando a sus clientes a través de los cajeros automáticos, aún bajo amaenza de prisión. Se la jugó y se lo han jugado algunos banqueros honrados contra las mafias que mandan desde Miami.

Cuando hablé con Antonio Acosta me ha dicho que redacte una disculpa. No necesita pedírmelo, estaba dispuesto a hacerlo el momento que comprendí la doble burrada que había hecho.
Doble porque en mis 15 años de profesión he sido muy cuidadoso de ofender a alguien aún en temas bastante duros y polémicos, y jamás he tenido una amenaza personal de juicio o demanda. Doble porque no entendí la dimensión que adquirió este texto y cómo ha circulado por la red. Por ello, a quienes lean esta nota, les pido encarecidamente que la repliquen en los mismos términos. De otra manera, que hagan vaca para la defensa.

Lo hago para Antonio, por su buen nombre. Les pido que comprendan que se trataba de un artículo con ironía y no es una justificación.
Y aunque este post pueda traer polémicas, Antonio, que es un caballero, ha dicho que no esperaba menos de mi. Yo sí soy un caballero y reconozco mis errores. Los he tenido y muchos, como ustedes. Tendré más cuidado en el futuro.

CUMPLO DE ESTA MANERA CON EL ARTÍCULO 23 DE LA CONSTITUCION DE LA REPÚBLICA DEL ECUADOR, QUE SOBRE LOS DERECHOS CIVILES DE LOS ECUATORIANOS DICE

Art. 9. El derecho a la libertad de opinión y de expresión del pensamiento en todas sus formas, a través de cualquier medio de comunicación, sin perjuicio de las responsabilidades previstas en la ley.

La persona afectada por afirmaciones sin pruebas o inexactas, o agraviada en su honra por informaciones o publicaciones no pagadas hechas por la prensa u otros medios de comunicación social, tendrá derecho a que estos hagan la rectificación correspondiente en forma obligatoria, inmediata y gratuita, y en el mismo espacio o tiempo de la información o publicación que se rectifica.



Un abrazo

Juan Carlos

Escrito por Juan Carlos Calderón Vivanco
(3) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


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Comentarios

  1. No sé si cabe tan amplia disculpa, con un par de líneas bastaba para quenes te conocemos, creo que los pecados de los banqueros llenarían más páginas que la biblia o los libros que hemos escrito tú y yo.
    Sólamente déjame recordar esa frase de Voltaire el poeta cínico: "Cuando veas a un banquero saltar por la ventana, síguele, algo bueno ha de llevar"

    Edison — 15-12-2005 19:23:47

  2. Juan Carlos:

    Conoci sus escritos justamente cuando me llego copia del articulo sobre el famoso notario. Llegue a esta pagina y creame que me ha resultado super simpatica y entretenida.

    No se en que terminos ha reclamado el sr. Acosta, pero me decepciono que Ud. se explaye y esfuerze tanto en desagraviarlo. El comentario sobre el contenido en el dichoso articulo era anodino y sin importancia. Supongo que la vanidad de la poscion lo obligo al sr. Acosta a indignarse por compararlo con un chulquero. Que ridiculo. Pero el dinero hacer lucir menos ridiculo a los ridiculos (¿o más ridiculos?)

    Los tres primeros parrafos de su disculpas eran suficientes, el resto desmerece su estilo y persona. Recuerde que no solo el Rey del Mar atropella derechos, impone criterios y abusa de sus congeneres. Hay tambien reyes, reyecitos y reyezuelos que se molestan por que se los mencionan. Si todos amenazaran con enjuiciarlo ¿dejaria Ud de escribir acaso?

    En todo caso, felicitaciones por su trabajo en esta pagina (exepto la disculpa a Acosta, debio de dejarlo que se marine en su ridicula soberbia)

    Xavier

    Andrés Xavier Pozo Medina — 16-12-2005 15:48:15

  3. NO OS DECEPCIONEIS

    Gracias por las palabras de Andrés Pozo y de Edison. El tema es que no importa los tonos ni las amenazas, ni que haya sido poco o mucho. El tema es de ética y de justicia. Más allá de lo que pensemos de los banqueros están las personas y su dignidad personal. Es lo que me pasó con Teleamazonas (que pertenece al Grupo Pichincha y Diners) cuando sacaron mi foto en esa propaganda de los Simpson sin consultarme ni nada.
    No soy tan vanidoso como para amenazar con un juicio a Teleamazonas, pues también pude haber entablado un juicio por daño moral y mal uso de imagen, eso sí de modo claro y explícito, pero con una disculpa bastó. Claro que el "daño" ya estaba hecho, pero queridos amigos, hay cosas peores: está lo personal, la consideración que uno pueda tener con la dignidad de cada persona. Yo, por eso escribí la disculpa a Antonio Acosta en esos términos, y aún me podría explayar más. Pero Acosta no es solo lo que hace, o Calderón no es solo lo que hace, sino cómo lo hacen y si en esas acciones causan o no daño al resto. ¿Cuánto es suficiente cuando se trata de un agravio, justo o no?
    No crea Andrés que yo tenga prevenciones sobre las probables reacciones de personas que se sienten afectadas por mis palabras. He tenido amenazas no de juicios y sí de muerte, de tipejos a los que les tumbé un negocio o les denuncié en mis reportajes. Han amenazado a mis parientes y amigos y nada de eso ha importado ni me ha detenido. Un juicio frente a eso no es tan grave, pero es molestoso y más lo es si cargo en mi conciencia solamente la sensación (personalísima) de haber ofendido a alguna persona injustamente. Entonces, es claro que los errores hay que reconocerlos. Vivimos en una sociedad donde nadie reconoce sus errores y se culpa a los otros de los propios. Creo que actué según mi conciencia, y eso es suficiente.

    Un fuerte abrazo

    Juan Carlos

    Juan Carlos Calderón Vivanco — 16-12-2005 20:50:24


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